Conciliar la vida laboral y familiar es una de las principales preocupaciones de los trabajadores, y es que, con los largos horarios laborales, el tiempo disponible para atender a otras obligaciones resulta insuficiente. Si antes se daba preferencia a todo lo relacionado con el empleo, ahora son muchas las personas que prefieren reducir sus horarios de trabajo para poder dedicarse más al cuidado de la familia o a ellos mismos. Este equilibrio que busca una gran mayoría de los empleados es posible gracias a la figura de la reducción de jornada.

 

¿Qué es una reducción de jornada?

Una reducción de jornada no es nada más que reducir las horas que el trabajador dedica al desarrollo de su empleo. Es una medida destinada, en gran parte, al cuidado de los hijos o mayores a cargo, así como a personas con discapacidades que no pueden desempeñar ninguna actividad laboral.

Las reducciones de jornada pueden ser de solo unas horas o la mitad de ella, algo que se debe pactar con el empleador en el momento de solicitarla. Sin embargo, esta reducción debe ser de, al menos, 1/8 parte de la jornada habitual y nunca mayor que la media jornada.

 

¿Quién paga la reducción de jornada?

Cuando se solicita este tipo de reducción, el sueldo del empleado se ve reducido en función de las horas que se dejen de trabajar. Por ello, se puede decir que es el trabajador el que acaba pagando esta reducción de jornada.

 

¿Cómo solicitar la reducción de jornada?

Solicitar una reducción de jornada es algo que debe hacerse por escrito directamente a la empresa. En este escrito, debe figurar la fecha desde la que se propone la reducción de jornada, la duración prevista de esta y el número de horas que se trabajarán durante la semana.

Más Información

 

¿Cómo afecta la reducción de jornada a la cotización?

Una reducción de jornada no solo afecta al sueldo que se va a percibir a final de mes, sino que también afecta a la cotización del trabajador.

La cotización de un trabajador es la cantidad que se descuenta cada mes de la nómina en concepto de incapacidad, desempleo, formación, etc. Por ello, cuando el sueldo se ve disminuido por una reducción de jornada, también lo hará su cotización. Así, en caso de necesitar una baja o una prestación por desempleo, el cálculo del líquido a percibir sería en función de las horas trabajadas.

Sin embargo, esta reducción en la cotización no se hace efectiva desde el primer día: el empleado, pese a cobrar menos, cotizará el 100% durante los dos primeros años de la reducción de jornada laboral. Transcurrido este período, si este no vuelve a su jornada habitual, la base de cotización será proporcional al número de horas trabajadas.

 

Reducción de jornada por maternidad: ¿hasta qué edad?

Dentro de las reducciones laborales, una de las más solicitadas es la reducción de jornada por maternidad. En este caso, los beneficiarios deben tener menores a su cargo y la reducción podrá pedirse hasta que estos cumplan los 12 años.

 

Reducción de jornada: ¿cuánto se cobra?

Una reducción de jornada laboral implica también una reducción en el sueldo del trabajador. Por ello, si la jornada se reduce a la mitad de las horas, el sueldo del empleado también se verá reducido en esta misma proporción. Además, la cotización se adaptará a esta nueva jornada, como también lo harán los demás pluses que el trabajador estuviera percibiendo.

 

¿Con reducción de jornada me pueden despedir?

Pedir una reducción de la jornada laboral no es motivo para despido; de hecho, de darse el caso, este despido sería considerado de improcedente y reclamable en los juzgados. Así mismo, una reducción de jornada implica el mantenimiento del puesto de trabajo, lo que permite al trabajador volver a él cuando le sea necesario.

Sin embargo, y para que los negocios no se vean resentidos de estas reducciones, el empleador tiene el derecho a contratar a otro empleado para que cubra el resto de las horas del trabajador con reducción de jornada. De este modo, se garantizan tanto los derechos de los trabajadores como de los negocios.

 

Pedir anticipo de nómina

 

¿Con reducción de jornada se pueden hacer horas extras?

Hacer horas extras mientras dura una reducción de jornada es posible siempre que estas sean voluntarias y se declaren en la nómina de la misma manera en la que se realiza con una jornada completa.

La reducción de jornada es un concepto cada vez más extendido y solicitado por los empleados, ya que ofrece la posibilidad de conciliar la vida laboral con la familiar. Es fácil de solicitar y tiene una duración determinada, la cual se pactará en la solicitud de esta. Así, los empleados pueden atender sus obligaciones, a la vez que realizar un trabajo remunerado adaptado a sus necesidades personales.