Empezar un negocio significa entrar en contacto con una gran cantidad de nuevos conceptos relacionados con la fiscalidad, la contabilidad y la gestión empresarial. Mientras que hay algunos de estos conceptos que son simples de entender, hay otros que pueden dar lugar a dudas y errores, como puede ser el principio del devengo. Cometer errores en la contabilidad de una empresa es la primera causa de sanciones por parte de la Agencia Tributaria, las cuales pueden ser cuantiosas y llegar al cierre del negocio. Por ello, es esencial comprender cuáles son las obligaciones de cada actividad, así como todos los conceptos relacionados con ellas.

 

¿Qué significa devengo?

El devengo, o principio del devengo, es un concepto contable que afecta no solo a la facturación de una empresa, sino también a sus cuentas anuales. Es un concepto que puede dar lugar a dudas en el momento de aplicarlo, por lo que es esencial conocer bien su significado y cómo debe ser declarado.

La palabra devengo hace referencia, pues, al momento en el que nace el derecho a reclamar un pago por los bienes o servicios prestados. Es un concepto que se aplica, en primera instancia, a todas las facturas que se generan en un negocio. En pocas palabras, es el concepto por el que se factura.

 

¿Cómo afecta el principio del devengo en la contabilidad de una empresa?

El principio del devengo afecta directamente a la fiscalidad y la contabilidad de una empresa, sea cual sea su actividad.

Por un lado, el devengo debe facturarse dentro del período en el que se ha llevado a cabo la transacción comercial y no cuando el pago de esta se hace efectivo. Imputar una factura a un período erróneo, que puede ser fácilmente contrastable con la facturación que la otra parte declara, puede llevar a Hacienda a sancionarnos con multas bastante cuantiosas.

Por otro lado, el devengo debe estar muy bien especificado en la contabilidad de una empresa y reflejado en sus cuentas anuales. La presentación de las cuentas anuales es una obligación de todas las empresas y debe realizarse dentro de los períodos establecidos por la Administración. El proceso de presentación de cuentas incluye la aceptación y ratificación de la contabilidad por parte de todos los socios de la empresa, la legalización de los libros contables y su presentación en el registro mercantil correspondiente.

 

Ejemplos de devengos

Para tener claro cómo funciona el devengo de una factura, lo mejor son los ejemplos prácticos.

Tomemos, por ejemplo, una operación comercial de una empresa en la que vende una serie de bienes. La factura de dicha venta se efectúa a fecha 30 de junio y el vencimiento de esta es el día 30 de agosto. Pese a que hay dos fechas para esta operación, la fecha del devengo es la fecha en la que se hace la factura. Por ende, en este ejemplo, la operación deberá declararse en el segundo trimestre del año y no en el tercero, que sería cuando se haría efectivo el pago. En este caso, el principio de devengo afecta directamente a las declaraciones trimestrales que empresas y autónomos deben realizar.

Siguiendo con el ejemplo anterior, si la fecha de factura es en el año 2020 y el pago tiene vencimiento durante el año 2021, el devengo debe declararse durante el año contable de la facturación. Es decir, deberá estar declarado en las cuentas del año 2020, aunque el pago se efectúe durante el siguiente año contable.

 

Principio de devengo y subvenciones

En el caso de las subvenciones, la fecha del devengo nace cuando estas han sido aceptadas y no cuando se han solicitado. Por ello, en caso de recibir una subvención, esta deberá declararse en el período impositivo en el que se haya notificado su aceptación y no en el período impositivo en el que se haya producido su ingreso.

El principio del devengo es un concepto que afecta tanto a la facturación como a la contabilidad de una empresa. Tener claros los períodos en los que debemos declarar nuestras operaciones es esencial para estar al corriente con las obligaciones tributarias a las que estemos sometidos por actividad.

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